Aldeas Infantiles SOS es una organización internacional privada, de ayuda a la infancia, sin ánimo de lucro, interconfesional e independiente de toda orientación política, fundada en 1949 en Imst(Austria) y con presencia en 132 países.
Su labor se centra en el desarrollo del niño hasta que llega a ser una persona autosuficiente y bien integrada en la sociedad. Trabaja para fortalecer a las familias vulnerables, de modo que puedan atender adecuadamente a sus hijos; protege a los niños que se han visto privados del cuidado parental, a los que brinda un entorno familiar protector en el que puedan crecer sintiéndose queridos y respetados, y acompaña a los jóvenes en su proceso de maduración e independencia.
En las 518 Aldeas Infantiles SOS, en los 392 Hogares Juveniles SOS y en los 607 Programas de fortalecimiento familiar repartidos por todo el mundo se atiende a 510.800 niños y jóvenes. En Programas Educativos son 148.400 niños y jóvenes los que asisten a jardines de infancia SOS, a Escuelas SOS Hermann Gmeiner y a Centros de Formación Profesional SOS. Aldeas Infantiles SOS desarrolla Programas de Salud en Centros Médicos SOS en todo el mundo siendo beneficiarias 455.600 personas. Aldeas Infantiles SOS ayuda en situaciones de crisis y catástrofes con Programas de Emergencia beneficiándose 1.137.733 personas en todo el mundo.
Cada niño y cada niña tienen derecho a crecer en familia. Dentro de ella obtienen su bienestar emocional y físico, viven su infancia plenamente y se preparan para ser adultos.
Para Aldeas Infantiles SOS la vida en familia es la situación ideal para la infancia, debiendo apoyar a aquellas familias más vulnerables. En los casos en los que niños no pueden permanecer junto a sus familias, bien temporalmente o de forma indefinida, la Organización trabaja de forma pionera en el acogimiento como forma de apoyar a la familia biológica cuando de otra forma los niños quedarían sin protección.

Un hogar para cada niño
La primera Aldea Infantil SOS fue fundada por Hermann Gmeiner en 1949, en Imst, Austria. En la actualidad, Aldeas Infantiles SOS -una organización de ayuda infantil privada no gubernamental- está presente en 132 países y territorios del mundo. Su compromiso social se centra en la atención pedagógico-familiar de niños huérfanos y abandonados, así como también en los programas sociales dirigidos a las familias desfavorecidas de las comunidades.
La Segunda Guerra Mundial dejó miles de niños huérfanos, desarraigados y traumatizados. Gmeiner estaba convencido de que los niños no necesitaban una institución de acogida conservadora, sino de que un entorno lo más semejante a una familia constituiría la base adecuada para su vida futura. Por dicha razón, cuestionó los métodos tradicionales de atención a los niños huérfanos y eligió en su lugar una perspectiva familiar, algo inusual en aquellos años.
El concepto comprende cuatro aspectos importantes: todos los niños necesitan la dedicación de una madre o un padre, quien establece una relación con cada uno de ellos. Los niños crecen con chicos y chicas de diferentes edades, como si fueran sus hermanos, en una familia ubicada en el seno de una comunidad que constituye el marco de apoyo. Dentro de lo posible, y si es en el mejor interés de los niños, no se separa a los hermanos biológicos. El modelo “clásico” de la Aldea Infantil SOS ha sido y es constantemente modificado para adaptarlo a las condiciones y necesidades locales. Por esta razón, en la actualidad se cuenta, por ejemplo, con Aldeas Infantiles SOS urbanas ubicadas en conjuntos residenciales, así como con lugares para la acogida a corto y mediano plazo y con grupos de acogida provisional de niños que atraviesan por una crisis.
Aun cuando la cifra de niños huérfanos está disminuyendo en muchos países, sigue habiendo muchos que, por diversas razones, no pueden vivir con sus padres. Esto afecta a unos 150 millones de niños de todo el mundo. Por ello, Aldeas Infantiles SOS sigue trabajando en el desarrollo de métodos de atención infantil y de ofertas de apoyo preventivo dirigidos a familias para que éstas puedan adaptarse a una situación continuamente cambiante y satisfacer sus necesidades.
Los programas orientados a las comunidades, con los que se pretende evitar que los niños terminen siendo marginados sociales, desempeñan aquí un papel clave. Con los programas de fortalecimiento de familias, Aldeas Infantiles SOS quiere ayudar a que éstas puedan mantenerse a sí mismas a largo plazo, para que puedan llevar su vida de manera independiente y para que los niños puedan crecer sanos y protegidos. Solo de esta manera podemos asegurarnos que no se abandone a los niños, sino que crezcan en el seno de su familia biológica.
Desde hace años se ofrecen en numerosos países diversos tipos de servicio en las áreas de alimentación, salud, educación y atención infantil. Con ellos se pretende fortalecer sobre todo a las mujeres y a las familias. La solidaridad y la autoayuda juegan un papel muy importante entre las mujeres, las familias y las comunidades, las cuales logran una clara descarga social y seguridad social a través de proyectos comunitarios tales como los modelos de atención infantil que ellos mismos han desarrollado.
Aldeas Infantiles SOS desarrolla su labor siguiendo el espíritu de la Convención de las Naciones Unidos sobre los Derechos del Niño y se compromete a nivel nacional, regional e internacional sobre todo a favor de los derechos y la protección de los niños sin cuidado parental. Aldeas Infantiles SOS tiene estatus de asesor en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, y es miembro, entre otros, del “Child Rights Action Group” organización que apoya la estrategia de la Unión Europea sobre los derechos del niño.
Retrospectiva de 60 años de experiencia
Aldeas Infantiles SOS respeta y fomenta los derechos de todos los niños. La organización les da su apoyo, basándose en su amplia experiencia, para ayudarles a reclamar sus derechos y a movilizarse para mejorar sus condiciones de vida.
Los millones de niños de todo el mundo que no tienen padres que puedan cuidar de ellos o que corren el riesgo de perderlos son especialmente vulnerables a que se violen sus derechos humanos. Son los que están más expuestos a la pobreza, exclusión y discriminación, y son particularmente susceptibles al abuso y a la explotación. Aldeas Infantiles SOS tiene en cuenta a todos los niños, pero con éstos se compromete particularmente para que reclamen sus derechos, luchando por mejorar sus condiciones de vida y abordando de raíz los problemas que afectan a su bienestar.
Con su apoyo, Aldeas Infantiles SOS trata de sensibilizar a las personas con potestad para tomar decisiones sobre los problemas a los que tienen que enfrentarse los niños privados del apoyo de sus padres. Su objetivo también es influenciarlos para que lleven a cabo cambios en sus políticas y actuaciones que redunden en el bienestar de estos niños.
Además, a los niños se les motiva para que participen en la toma de decisiones que atañen a sus vidas y se les guía para que jueguen un papel activo en su propio desarrollo.
Durante casi 60 años, Aldeas Infantiles SOS ha sido pionera proporcionando en todo el mundo una acogida infantil en un entorno familiar y dando su apoyo a niños que carecen del cuidado de sus padres, y a sus comunidades. Esta experiencia constituye una sólida base a la hora de defender al niño. Al combinar este punto fuerte con los de otras organizaciones con ideas similares se establecen alianzas productivas y duraderas que mejorarán la vida de innumerables niños.
Desde hace 60 años, el objetivo de Aldeas Infantiles SOS es ofrecer a los niños que les son confiados un entorno familiar, un hogar estable y una formación sólida para darles un futuro prometedor y seguro.
El acogimiento de Aldeas Infantiles SOS garantiza que los niños reciban el apoyo apropiado hasta que puedan reintegrarse a su familia biológica, o hasta que puedan vivir independientemente como jóvenes adultos, poniendo especial interés en los periodos ‘de transición’ de los niños.
Para ello, adopta un modelo familiar de carácter universal, cuyo contenido está definido por las características sociales y culturales propias de cada país, y que está basado en cuatro pilares fundamentales:
Las prioridades de una Aldea Infantil SOS son: